Reflejos
Allá donde la palabra se tuerce rápida, donde el oído no funciona, cegado por las pasiones del instinto. Allá donde las religiones milenarias, el fuego y el futuro juegan una eterna partida de damas. Allá donde el pecado se oculta tras una sonrisa deshonesta. Allá donde los ojos queman y el Ganges supura los designios de la eternidad. Allá donde el ruido y el silencio se citan en una lucha a muerte cada amanecer. Allí y solo allí nace y muere India, cuna de mil culturas, solsticio crepitante de la Humanidad.